Mutante del mes: Kiltro Polaris

Don’t hate on the love – A de Arder

Un recorrido sentimental de la A a la Z y sus paréntesis

Texto por Edmeé García @diosaloca

Ilustración original del Sr. García @elsrgarcia

lunes 10 de diciembre, 2012 a las 09:34 am  
lunes 10 de diciembre, 2012 a las 09:34 am  

I’m afraid of firemen,
afraid of those men who burn…
I’m in love too;
I’m afraid and in love with fire and men who (like to) burn.

 

1. Jugar con fuego

 

No los juzgo,
son tiempos cínicos;
es entendible.
El cinismo
es un razonable mecanismo de defensa
frente a la recurrente crudeza de la realidad
y los tercermundistas somos ante todo sobrevivientes.

Pero aún en estos tiempos cínicos y valemadre,
aún entorpecidos tras aspirar el aroma
de la fresca resaca que la marea alta
del fin de semana nos dejó

(todos morimos en fin de semana es una verdad conocida);

aún con dos de nuestros cinco sentidos y nuestro masacrado corazoncito
al borde de una crisis nerviosa,
aún así, decadentes y destruidos
todos sabemos que no debemos de andar tirándole odio al amor.

 

Es sólo eso.

 

Don’t hate on the love, banda.

 

Como sea,
en estos tiempos cínicos
parece que está de moda enredarse en
todo tipo de romances,
todo tipo de no-relaciones
las cuales siempre terminan
al margen de las flamas
Por que ustedes no lloran,
arden ¿no?
Hombres-en-llamas
como antorchas girando al son de la noche,
girasoles en llamas,
hombre(s) solo(s) en llamas
al sol de la noche.

Pero queridos, enfrentémoslo
si uno quiere jugar (con fuego)
por lo menos debe comprometerse
a perder elegantemente.

Eso es todo.

Así que cuando sus amoríos de fin de semana,
sus eternas novias-ola que vienen y van
cubriendo ya más de una década de su cronografía personal ,
cuando sus mujeres incendiarias recurrentes
siempre con una cerilla en la diestra
y keroseno en la siniestra
dispuestas a arrasarlo todo
los dejen en cenizas
de tanto estar en fuego
y estén listos para tirarle hate al amor
conserven el estilo y
aguanten un poquito más.

Sólo respiren hondo,
mantengan la cabeza en alto
y si van a perder
háganlo con elegancia.

De hecho esa es la regla:
La elegancia es algo que no se puede perder.
No importa cuanto pierdas, no debes perder la elegancia.
Punto.

 

Don’t hate on the love , mis amigos.
No lo olviden.
Tatúenselo o qué se yo,
pero no lo olviden.

Pongan esa frase muy cerca de sus heridos corazoncitos
para que cuando su cinismo los mande a la lona
una vocecita tenue se los diga al oído
y puedan sobrevivir a ustedes mismos,
al fin de semana,
a las novias-olas,
las sirenas incendiarias
y las llamaradas.

Pues si algo debemos aprenderle
a los faquires
es el arte de cruzar las llamas.

Pero old habits die hard,
lo sabemos todos
y no los juzgo por seguir la inercia,
son tiempos cínicos, ya lo dije.

Así que entre que siguen jugando,
piensan en cambiar,
o se deciden a hacerlo
Les dejo este trabajito bajo el nombre de
Don’t hate on the love
sólo para que no se les olvide como enamorarse
de las cosas queribles del mundo.

(Paréntesis)

“Don’t hate on the love” es una frase que me enseñó mi amigo Led (a.k.a. Zaque) en una de tantas tardes soleadas de un verano muy pero muy houseabundo por el que me siento muy agradecida. Por cierto, no dejen de escuchar sus tracks y rapeos.

Edmeé García a.k.a Diosaloca es un ser humano. Sus principales intereses radican en el desarrollo y exploración de la conciencia. Ha hecho spoken word, trabaja como escritora, traductora y locutora. Ha publicado un poemario(El Red Bitch Project) y hecho montajes de otros dos (Chilanga Habla y El Bombón Vudú). Junto con Iraida (Noriega) y Leika (Mochán) formó “Frágil”.