Mutante del mes: Kiltro Polaris

Don’t hate on the love – H de Henry Miller (y el maestro del fuck)

Un recorrido sentimental de la A a la Z y sus paréntesis

Texto por Edmeé García @diosaloca

Ilustración original del Sr. García @elsrgarcia

miércoles 10 de julio, 2013 a las 06:00 am  
miércoles 10 de julio, 2013 a las 06:00 am  

“that’s one of the beauties about it,

it can take you anywhere…”

Miller sobre su baño

1. El baño

El baño….ese lugar donde algunos se encierran para tener un poco de privacía, leer, resolver crucigramas, sudoku o qué se yo. Un lugar donde no hay mucho que hacer con la mente más que divagar. Un lugar en el que por esa misma razón podría ocurrir alguna que otra epifanía…

En 1975 Tom Schiller filmó un documental corto sobre Henry Miller, el cual descubrí en internet bajo el título de “Henry Miller, Asleep And Awake”.  En dicho video el escritor muestra su “baño divagatorio”, donde se pueden encontrar pinturas e imágenes que invitan a la mente a hacer asociaciones libres y viajar.

En una esquina de dicho baño, diseñada especialmente para quienes desean ser escandalizados o sorprendidos, se puede ver la imagen de Roshi Abobo, el Maestro del Fuck, cuya historia transcribí y traduje para transmitírselas tal y como la contó Miller.

 

2. El Maestro del Fuck

“To make absolute, unconditional surrender to

the woman one loves is to break every bond

save the desire not to lose her, which is

the most terrible bond of all.”

Henry Miller

Henry Miller: “He aquí una hermosa historia zen.  Es sobre un monje llamado Roshi Abobo, que significa “Maestro del Fuck”. Ahora, esto no debería desconcertar a nadie y puede ser que no signifique lo que la gente piensa. Pero hay una cosa que puedes decir sobre el Maestro del Fuck, y es que este fuck fue extraordinario, fue como ningún otro anterior a él.

Toda la historia trata de un joven- tenía quince años- cuyos padres mandaron a un monasterio zen para que se convirtiera en monje y por supuesto se iluminara. Él era un joven bastante brillante, bien parecido, obediente y a todas luces buen material. Pero después de algunos años nada parecía suceder; no parecía que estuviera yendo a ninguna parte. Cinco, diez años pasaron e incluso sus maestros empezaron a perder las esperanzas. Finalmente, después de quince años decidió que no tenía lo necesario y que saldría al mundo y disfrutaría de la vida terrenal, tú sabes, iba ser un hombre del mundo si no podía ser un monje.

Así que se escabulló con su equipaje y vagabundeando entró en la zona roja de la ciudad. Ahí se encontró con una mujer  que era como una geisha y se fue a la cama con ella inmediatamente. Bueno, era su primera experiencia con una mujer y en lugar de estar incómodo, avergonzado o inhibido parecía estar muy bien adaptado. Sus sentidos estaban afinados debido a su entrenamiento zen. Estaba consciente del cuerpo, del tacto, del olor, de todo. Incluso el caer de las ropas al piso le producía una sensación. Así que durante esta maravillosa experiencia él súbitamente tiene lo que no podía obtener en el monasterio: la experiencia del satori. Vio las cosas como son,  fueron y todo lo que serán alguna vez y para siempre con claridad. Ya que de esto se trata la iluminación ¿sabes? Lo importante es que se permitió ir hasta el final de la duda y la desesperanza. Si no lo hubiera hecho, esto nunca hubiera pasado ¿ves? Pero él fue hasta el final del túnel y vio la luz.

Y esto por supuesto, es algo que no le pasa a la gente en el psicoanálisis. Una vez que terminan, pueden estar adaptados a nuestro mundo corrupto, pero no alcanzarán el satori ¿ves? Y nunca ven las cosas tal y como son, en mi opinión. Por supuesto hay otro aspecto de esto, uno muy hermoso, es la idea de William Blake sobre alcanzar el cielo a través del infierno, incluso uno podría decir que el paraíso no está a la vuelta de  la esquina, sino justo debajo de tu nariz ¿sabes? si es que tienes suerte y estás lo suficientemente consciente. Creo que esa es la gran carga de todo esto  y es que uno debería… uno debería… ¿Cómo debería decirlo? Uno debería aceptar sus dudas completamente como Buda sugirió alguna vez: acepta la desesperanza, la angustia, la frustración y mira a través de ello. No vayas a un doctor y sobretodo no vayas a un analista.”

Paréntesis:

 

(

“El que en verdad busca la Iluminación,

una vez iluminado, no permanece en ese estado,

puesto que la existencia de la Iluminación

significa todavía la existencia de la ignorancia.

 

Al alcanzar este estado,

todo es Iluminación aún en medio de los obstáculos.

La obscuridad es a su vez luz.

Hay que alcanzar tal estado de Iluminación que hasta

las pasiones mundanas sean en sí Iluminación.”

La enseñanza de Buda

)

Edmeé García a.k.a Diosaloca es un ser humano. Sus principales intereses radican en el desarrollo y exploración de la conciencia. Ha hecho spoken word, trabaja como escritora, traductora y locutora. Ha publicado un poemario(El Red Bitch Project) y hecho montajes de otros dos (Chilanga Habla y El Bombón Vudú). Junto con Iraida (Noriega) y Leika (Mochán) formó “Frágil”.