Mutante del mes: Kiltro Polaris

Don´t hate on the love – P de Pessoa

Un recorrido sentimental de la A a la Z y sus paréntesis

Texto por Edmeé García @diosaloca

Ilustración original del Sr. García @elsrgarcia

lunes 10 de marzo, 2014 a las 03:59 pm  
lunes 10 de marzo, 2014 a las 03:59 pm  

“Todos tenemos dos vidas: la verdadera,

que es la que soñamos en la infancia

 y que continuamos soñando cuando adultos

 en un sustrato de niebla; la falsa

 que es la que vivimos en convivencia con otros,

 que es la práctica, la útil,

aquella que acaba por meternos en un cajón”.

Álvaro de Campos

I.

“…un hombre solitario, tímido, poco comunicativo” que bebía abundantemente, escribía de noche y era tan introvertido que “nadie imaginó que se volvería tan famoso.”

En 1888 Van Gogh pintó “la silla amarilla” y el 13 de junio nació en una casa situada frente a la Ópera de Lisboa el hijo de María Magdalena Nogueira y  Joaquim Seabra Pessoa, a quien llamaron Fernando y resultó ser un año más joven que un tal Ricardo Reis quien nació en esa misma ciudad en el mes de septiembre y más tarde se volvería doctor y migraría a Brasil. En 1889 fue inaugurada la Torre Eiffel en París y en Lisboa nació Alberto Caeiro a quien Fernando Pessoa posteriormente llamó su maestro. Ese mismo año Friedrich Nietzche publicó el “Crepúsculo de los ídolos” e hizo su entrada a este mundo Álvaro de Campos, quien posteriormente tendría acaloradas discusiones con Ricardo Reis sobre el ritmo y la emoción en la poesía. Siete años después mientras que Atenas celebra los primeros juegos olímpicos modernos, Fernando Pessoa zarpó hacia África desde donde en 1889 un inglés llamado  Alexander Search comenzaría a escribirse cartas a sí mismo… Pero nada de esto hubiera pasado, ninguno de estos hombres hubiera existido y nada habría sido escrito sin el nacimiento de Fernando a quien su apellido- que significa persona- le venía como anillo al dedo; porque fue él quien le dio vida, obra y personalidad a Reis, Caeiro, De Campos y Search entre otros.

II.

Es cierto que los artistas en general y los escritores en particular no se caracterizan por seguir las convenciones. Pero aún entre los escritores hay rarezas- sí, raros entre los raros- este es precisamente el caso de Fernando Pessoa que no sólo creó un corpus individual sino que también produjo una extensa obra a través de sus heterónimos, quienes eran autores con una biografía, fecha de nacimiento, carta astral, trayectoria, obra y puntos de vista distintos a los del autor original, a quien en contraste se le da el nombre de ortónimo y que en este caso era Pessoa. Curiosamente este poeta a pesar de tener una vida, o vidas interiores tan abundantes, fue descrito por un vecino como “un hombre solitario, tímido, poco comunicativo” que bebía abundantemente, escribía de noche y era tan introvertido que “nadie imaginó que se volvería tan famoso”.

Este retrato coincide con la descripción de su hermana menor Henriqueta quien declaró que Fernando era “un niño silencioso que casi no jugaba y ya escribía desde entonces”.[1] Además agregó que “Hablaba de los heterónimos que había creado como si fueran personas vivas. Mi madre estaba convencida de ello, lo quería mucho. En cuanto a mí, jamás pude tomarlo en serio con relación a este asunto. Sin embargo era extraordinario verlo cambiar de personalidad[2].

“…el más universal y el más portugués de los poetas de este siglo”

Para una sociedad como la nuestra movida por el carácter cuantitativo de la estadística los números de Pessoa son impresionantes, ya que en sus 47 años de vida dejó en un baúl alrededor de 27, 543 documentos inéditos, incluyendo más de 1000 horóscopos- pues en 1916 consideró establecerse como astrólogo bajo el heterónimo de Raphael Baldaya[3] – y su obra dejó constancia  de 72 heterónimos o personas derivadas de si mismo y simultáneamente distintas a él. Sin embargo, a pesar de ser tan prolífico, en vida publicó poco, lo cual llama mucho la atención si consideramos que posteriormente fue calificado como “el más universal y el más portugués de los poetas de este siglo”[4].  Esto último se puede atribuir a que más allá de las estadísticas la obra de Pessoa está dotada de una conmovedora profundidad de raciocinio  y una intensidad emocional tales que lograron trascender el hermetismo del autor y llegar hasta nosotros despertando el atisbo de una pregunta ¿Quién fue Fernando Pessoa y cómo pudo albergar dentro de sí tantos corazones, mentes y mundos?


[1] Pessoa, Fernando. Poemas. Edición Bilingüe. Editorial Letras Vivas 1998.

[2] Ídem.

[3] Pessoa, Fernando. Obras completas de Ricardo Reis. Editorial Verdehalago 2001.

[4] Pessoa, Fernando. Poemas. Edición Bilingüe. Editorial Letras Vivas 1998.

Paréntesis:

(El caso de Pessoa  reafirma la noción de las personas como enigmas. Es difícil conocer a alguien, ya que sin importar el paso del tiempo y la convivencia algo del otro siempre parece inaprehensible; y que decir del propio yo que con frecuencia resulta misterioso, cambiante y evanescente… pero como dijo este poeta portugués:

 “Cuanto más sienta, cuanto más sienta como varias personas,

cuanto más personalidades tenga,

cuanto más intensamente, estridentemente las tenga,

cuanto más simultáneamente sienta con todas ellas

cuanto más unificadamente diverso, dispersamente atento,

esté, sienta, viva, sea,

más poseeré la existencia total del universo…”

 Don’t hate on the love

adéntrense en el misterio de la vida.)

 

Edmeé García a.k.a Diosaloca es un ser humano. Sus principales intereses radican en el desarrollo y exploración de la conciencia. Ha hecho spoken word, trabaja como escritora, traductora y locutora. Ha publicado un poemario(El Red Bitch Project) y hecho montajes de otros dos (Chilanga Habla y El Bombón Vudú). Junto con Iraida (Noriega) y Leika (Mochán) formó “Frágil”.