Mutante del mes: Kiltro Polaris

Don’t hate on the love – T de Tú

Un recorrido sentimental de la A a la Z y sus paréntesis

Texto por Edmeé García @diosaloca

Ilustración original del Sr. García @elsrgarcia

lunes 7 de julio, 2014 a las 09:23 am  
lunes 7 de julio, 2014 a las 09:23 am  

“Es cierto que el Otro a mí se me antoja diferente,
pero igual de diferente me ve él y para él yo soy el Otro”.
Ryszard Kapuściński

I.

Una de las consecuencias de experimentar la conciencia de la dualidad es que no sólo existen los opuestos cualitativos como bueno y malo, lento y rápido, luminoso y oscuro; sino que también existe la separación entre objetos, elementos y personas. Concretamente en este último aspecto la dualidad implica que tú eres tú y yo soy yo; es decir, nos percibimos como fenómenos separados e independientes. Sin embargo, aún en mundo material y denso como éste, cotidianamente podemos encontrar ejemplos y experiencias que nos recuerdan la interdependencia de los fenómenos, acontecimientos, acciones, pensamientos y básicamente todo lo que hay recordándonos que somos un todo y estamos conectados.

II.

“En el trabajo de Kapuściński, la búsqueda de autenticidad personal
siempre está ligada a su relación con aquellos que lo rodean.
En sus escritos, siempre busca lo universal en lo particular”.
Joseph B. Atkins and Bernard Nežmah1

El escritor, reportero, poeta, ensayista fotógrafo y viajero polaco Ryszard Kapuściński tuvo una vida azarosa, intensa e interesante. Él es ampliamente conocido en el mundo angloparlante por sus coberturas sobre el fin de los imperios coloniales en África durante las décadas de los sesenta y setenta; aunque sus viajes por el mundo cubriendo guerras, golpes de estado, revoluciones en África, Asia y América Latina comenzaron cuando tenía veintitantos. De hecho fue en un viaje a la India que empezó a aprender inglés con ayuda de un diccionario y “Por quién doblan las campanas” de Ernest Hemingway. Este fue el primer paso de un amplio aprendizaje que cubrió varios idiomas -dominaba el inglés, francés, ruso, portugués y español- y un amplio crisol de experiencias y expresiones humanas al vivir veintisiete revoluciones, ser encarcelado cuarenta veces y sobrevivir a cuatro sentencias de muerte.

Entre sus múltiples obras existe una llamada “Encuentro con el Otro” la cual fue publicada por primer vez en el año de 2006 y contiene material expuesto en cuatro conferencias que tomaron lugar en Barcelona, Viena, Cracovia y Graz entre 1990 y 2005. En ellas Kapuściński aborda cuestiones cruciales del mundo contemporáneo y las condiciones en las que estos encuentros con aquellos otros que nos resultan ajenos, desconocidos, atemorizantes o fascinantes se continúan dando en la época de las telecomunicaciones globales.

“Mi experiencia de convivir con Otros, muy remotos, durante largos años, me ha enseñado que la buena disposición hacia otro ser humano es la única base que puede hacer vibrar en él la cuerda de la humanidad”

En dicha obra el autor retoma el reto planteado por Bronislaw Malinowski: “¿Cómo acercarse al Otro, cuando no se trata de un ser hipotético, teórico, sino de una persona de carne y hueso que pertenece a otra raza, que tiene una fe y un sistema de valores diferentes, que tiene sus propias costumbres y tradiciones, su propia cultura?”. En su conferencia “El encuentro con el Otro como reto del siglo XXI” Kapuściński señala que a pesar de que el trabajo de Malinowski se desarrolló en la época de la “sociedad de masas” y de que ahora estemos en una transición hacia la “sociedad planetaria” definida por el desarrollo de las comunicaciones y los avances en cuanto a formas de transporte y electrónica, el reto sigue vigente.

Sin embargo, independiente de la intrincada complejidad que encontrarnos con el Otro implica y las a veces violentas consecuencias que estos encuentros tuvieron en la vida de Kapuściński hacia el final de la conferencia no olvida señalar “Mi experiencia de convivir con Otros, muy remotos, durante largos años, me ha enseñado que la buena disposición hacia otro ser humano es la única base que puede hacer vibrar en él la cuerda de la humanidad”. Las preguntas sobre cómo estos encuentros se dan y continuarán dando mientras la humanidad exista continúan abiertas; sin embargo sería importante mantener presentes las ideas del periodista polaco al enfrentar estas cuestiones. Quizá esto pueda llevarnos a crear un mayor bienestar en esta nueva etapa planetaria de la cual inevitablemente seremos responsables.

Paréntesis:

(Poco antes de salir de México para emprender un nuevo viaje por el mundo fui a tomar café con mi amigo Günter, quien lleva más de una década dividiendo sus años equitativamente entre el D.F. y Berlín. Recuerdo que en algún momento de nuestra conversación me dijo con sencillez “Yo he aprendido mucho de Alemania estando en México”. Asentí, yo también he aprendido mucho sobre México cuando no he estado ahí.

Viajar entre otras cosas, te obliga a admitir que hay muchas posibilidades, muchas formas de ver, hacer y experimentar las cosas; en resumen, que muchas vidas son posibles.

Don’t hate on the love

Osen ampliar sus horizontes y permitir a otros tocar las cuerdas de su humanidad.)

Edmeé García a.k.a Diosaloca es un ser humano. Sus principales intereses radican en el desarrollo y exploración de la conciencia. Ha hecho spoken word, trabaja como escritora, traductora y locutora. Ha publicado un poemario (El Red Bitch Project) y hecho montajes de otros dos (Chilanga Habla y El Bombón Vudú).