Mutante del mes: Kiltro Polaris

Don’t hate on the love – U de Unión

Un recorrido sentimental de la A a la Z y sus paréntesis

Texto por Edmeé García @diosaloca

Ilustración original del Sr. García @elsrgarcia

miércoles 13 de agosto, 2014 a las 06:41 am  
miércoles 13 de agosto, 2014 a las 06:41 am  

“Busqué trenes, encontré pasajeros”.
Paul Theroux

I.

En mi tránsito por diferentes países durante los últimos tres meses he podido encontrarme no sólo con sus monumentos y vestigios históricos de tiempos antiguos, también me he encontrado con las personas que habitan estos territorios en tiempo presente así como sus costumbres y creencias; las cuales simultáneamente unen a las personas que las comparten y las separan de quienes son diferentes. Mientras avanzo, puedo observar cómo cuando los diferentes grupos logran coexistir en paz tanto sus vidas como sus culturas se enriquecen por el intercambio; sin embargo, la postura opuesta crea cismas cuyas consecuencias inevitablemente se manifiestan como sufrimientos terribles para todos los involucrados.

II. Tres postales en movimiento

“La travesía de descubrimiento
no radica en encontrar nuevos paisajes,
sino en tener nuevos ojos”.
Marcel Proust

1. Llego a Egipto; visito los templos de los faraones antiguos, las mezquitas y las iglesias cópticas. En el Cairo me subo al metro y camino con las multitudes del centro entre hombres en shorts y camiseta seguidos de sus mujeres cubiertas de negro de pies a cabeza, guantes incluidos y cargadas de niños bajo un sol que mata. Voy a la mejor fiesta de mi vida en una terraza de Dokki y tras visitar el museo egipcio en la capital juego con los niños y corremos descalzos en un parque que está en una isla situada en medio del Nilo.

2. Tras una espera que me parece interminable, salgo de Egipto y su decadencia y llego a Jordania para conectar un vuelo a Tel Aviv. No puedo esperar para salir del Cairo y dejar atrás su contaminación, ruido, gentío y la terrible conducta de su gente en donde las mujeres tienen la culpa de todo, los hombres pueden permitirse cualquier cosa y ambos están tan ocupados en seguir la agenda de su cultura que raramente tienen la oportunidad de convertirse en verdaderos individuos, autónomos y librepensadores. Espero en Amán por horas y cuando finalmente llega el momento de abordar el segundo vuelo y el sobrecargo me devuelve la mitad de mi billete y me sonríe diciendo “enjoy” siento un callado y tímido alivio penetrarme como el primer rayo de la mañana.

Aterrizamos, los pasajeros aplauden y yo no sólo quiero llorar de contento, sino que siento la tentación de besar el suelo del aeropuerto Ben Gurión. Más tarde, tras la puesta de sol en una de las playas de Tel Aviv un hombre entrado en canas, con pantalón oscuro e impecable camisa blanca llamado Moshe, platica conmigo y me deja desahogar la congoja y el desgaste de los días pasados en su hombro mientras me dice que sólo vea la belleza; que incluso la fealdad es parte de la belleza. Me seco las lágrimas y sonrío, mi éxodo personal desde Egipto está completo y un nuevo capítulo se despliega frente a mi mirada.

3. Tras dos intensas y maravillosas semanas en Israel llenas de serendipíticos encuentros, variados placeres y múltiples experiencias llego a Berlín. Durante mi primera noche ahí salgo con Aurelien a caminar junto al río. Él me introduce a los encantos de esta nueva ciudad renacida de las cenizas de la segunda guerra mundial. Tras pasar un mes entre un país árabe e Israel respectivamente, le pregunté cómo es que después de experimentar dos grandes guerras los países europeos finalmente habían logrado establecer una unión. Entre otras cosas Aurelien -quien es parte de una organización que aboga por una unión europea más amplia y completa- me contestó que básicamente es porque todas las ciudades fueron tan profundamente destruidas por los bombardeos de la última gran guerra que su principal propósito es evitar una tercera confrontación.

Calladamente reflexiono al respecto y me descubro deseando que el resto del mundo no tenga que pasar por tan terrible destrucción antes encontrar conciliación y unión.

Paréntesis:

(Tristemente hubo quien me juzgó por estar en Israel durante la última crisis, llegando incluso a llamarme cómplice simplemente porque mi sino me puso en dicho lugar en tan intensa hora. Sabiendo su historia, entendí sus razones y a pesar sentirme herida no guardé rencores. Durante mi estadía en tan fascinante país tuve la oportunidad de platicar y convivir con israelís y palestinos por igual. Nunca sentí conflictos al respecto pues en mi corazón todos ellos son simplemente hermosas personas que generosamente me ofrendaron su amistad y hospitalidad y que como seres humanos tienen pasiones, sueños y seres queridos. Al mirar en sus ojos, escuchar sus palabras y compartir sus vidas entendí que todos ellos sólo desean ser libres y tener paz y tranquilidad. Desde esa perspectiva yo soy como ellos, ellos son como yo y siempre estaremos unidos.
Don’t hate on the love,
no vale la pena. )

Edmeé García a.k.a Diosaloca es un ser humano. Sus principales intereses radican en el desarrollo y exploración de la conciencia. Ha hecho spoken word, trabaja como escritora, traductora y locutora. Ha publicado un poemario (El Red Bitch Project) y hecho montajes de otros dos (Chilanga Habla y El Bombón Vudú).