Mutante del mes: Kiltro Polaris

Quiénes Somos

Eileen Morán

Directora creativa / @eileenOrnot 

Sus padres sellaron su destino mutante cuando le pusieron un nombre que cada maestro, empleado administrativo y barista de gaStarbucks escribiría como le diera la gana. Antes de desperdiciar su oído absoluto y sus años frente al piano convirtiéndose en publicista, Eileen fue traductora, dealer de black jack, staff de un campamento cristiano gringo (sí, de esos espeluznantes que salen en las películas), manager de artistas poco prometedores, asistente de un hostal de campo en Toscana y estudiante de comunicación. Cuando se cansó de hacer carrera engañando a la gente para que llenara su vacío interior vaciando sus bolsillos, descubrió en la promoción cultural, la dirección editorial y las estrategias digitales las mieles del freelance que difícilmente volvería a abandonar por el Splenda® del consumismo.

Sacó el pecho plano de su padre, los huevos de su madre y la eternal juventud de su abuela materna, de quien aprendió a nunca desaprovechar la oportunidad de hablar con los loros, soñar con los ojos abiertos y jugar con los niños. Se acuerda de sus sueños todos los días, se cura la tristeza haciendo collage, viaja hasta cuando no le da el presupuesto y está a un año de graduarse como terapeuta psicocorporal, donde aprendió a reinventarse con cada nueva versión escrita de su nombre.

Fernando Victoria

Webmaster / @moszart

Tiene la teoría de que la tendencia hacia el estar bien informado o dentro del círculo del movimiento underground se ha visto incrementado en su generación debido a que se desarrolló junto a la globalización gracias a la llegada de la internet, lo que llevó a un nivel superior el “querer ser diferente”, cual se ha visto transitado por personajes que buscan el ser parte de lo no tan conocido, que a diferencia de cómo suena, es el nuevo cool. Su búsqueda desde adolescente lo llevó a hacer sus propios diseños web, empezando desde un customizable Myspace para después de unos años asentarse en WordPress. Nunca tuvo mucho que decir, pero ya teniendo una página web, alguien tenía que meter algo de texto. Así fue como su pasión por la música desbordó entre sus demás gustos y tomó poder de todos sus escritos, que antes que críticas rigurosas, fueron recomendaciones para sus amigos de preparatoria.

Hoy en día combina dichas habilidades con las que ha jugado, experimentado y trabajado en los últimos veranos, todo con el fin de hacerse de espacios donde pueda dar soporte a bandas emergentes. Esto lo ha llevado a obtener una columna permanente en una revista impresa, a curar secciones musicales y a colaborar para algunos de los blogs más influyentes de la escena juvenil nacional.